A El Grito le encanta la música de los años 70, especialmente la de 1570. Y somos grandes fans de Drake.
En esa época, el dominio español en el Caribe se vio desafiado por los cimarrones, esclavos africanos fugitivos obligados a vivir en las zonas más inhóspitas del Caribe para evitar ser recapturados y desarrollar tácticas avanzadas de guerra de guerrillas. En Panamá se aliaron con Sir Francis Drake, quien buscaba interceptar el oro saqueado en ruta desde Perú hacia la costa atlántica. Llegaron a un acuerdo: Drake se quedaría con todo el oro capturado y los cimarrones con el hierro. Drake se regodeaba en la imagen de un libertador.
La música cubana está profundamente endeudada con los ritmos de los esclavos africanos, que con el tiempo se transformaron en las formas del siglo XX. Podemos especular sobre cómo habría sonado, pero encontramos algunas pistas en el Palanque de los Cimarrones en Viñales, un pequeño pueblo de la provincia oriental de Píndaro del Río, en el occidente de Cuba. El Palanque es un refugio preservado con un turismo moderado. Al salir, presenciamos una maravillosa presentación de música tradicional, repleta de fetichismo por los cuchillos y algunas interacciones cuestionables con palos encendidos. Como de costumbre, Kamila estuvo presente para una entrevista.